Introducción:
En el presente documento
trataremos temas referentes a la AI (inteligencia artificial) tal como su
evolución, los principales factores que motivan al ser humano al desarrollo de
esta tecnología, avances que tenemos en la actualidad de igual manera tomaremos
temas de controversia por ejemplo: ¿la inteligencia puede ser artificial?, se
mostrará la entrevista hecha al Doctor
Ismael Espinosa Espinosa del laboratorio de cibernética de la faculta de ciencias
de la UNAM por último se darán a conocer las principales predicciones del
futuro de la AI como impacto económico y social que tendrá la inteligencia
artificial y si en realidad revolucionara el mundo.
Desarrollo:
En
los años cuarenta se pusieron a funcionar las primeras computadoras se les
llamó “cerebros electrónicos”, ya que podían hacer sumas. Esto hizo imaginar a
muchos: “Mañana las máquinas conversarán con nosotros”. La industria de las
computadoras no dejó de evolucionar y, de pronto, aquellos enormes aparatos con
grandes cintas de carrete se volvieron pequeños y mucho más fáciles de operar.
Un día ya tenían un monitor y un teclado para comunicarnos con sus circuitos.
Al día siguiente aparecieron en nuestras casas las computadoras personales y
hoy están por todos lados, volviéndose indispensables.
¿A
nuestra imagen y semejanza?
La palabra robot, acuñada en
1921 por el escritor checo Karel Capek, ya ha dejado de ser sinónimo de
androides metálicos. Los robots serán parte de nuestra vida cotidiana. En el
siglo XX el ser humano intenta reproducir el antiguo mito de la creación. Así
como, según la Biblia, Dios creó a Adán y a Eva para no estar solo, ahora
nosotros quisiéramos crear compañeros a nuestra imagen y semejanza. ¿Pero, de
qué tipo? Que nos sean útiles y podamos interactuar con ellos de una forma
cercana, casi natural; por eso se desea poner un cerebro artificial dentro de
un cuerpo que imite lo mejor posible al
nuestro. El industrial estadounidense Joe Engelberg construyó un prototipo en
los años cincuenta, y en la década siguiente vendió su primer robot útil. Pero
realmente los robots dejaron de ser ficción en los años ochenta, cuando brazos
gigantes que se movían obedeciendo un programa predeterminado, desplazaron a
los obreros en las fábricas automotrices de Japón. Y aunque la robótica tiene
el objetivo de poner a las máquinas a trabajar en todas las áreas posibles,
esto es caro y complicado. En los Estados Unidos han logrado crear un modelo
que es capaz de caminar, captar el movimiento de una pelota en el aire y
cacharla con su mano mecánica. Sin embargo, para ejecutar un movimiento tan
sencillo, el costoso robot (que asemeja más a una maraña de alambres y pistones
hidráulicos que a un humano) está conectado a varias computadoras que trabajan
a su máxima capacidad intentando coordinar lo que detectan los “ojos” (varias
cámaras de video) y el movimiento del brazo y la mano.
¿Puede
la inteligencia ser artificial?
La inteligencia artificial
(IA) puede definirse como el medio por el cual las computadoras, los robots y
otros dispositivos realizan tareas que normalmente requieren de la inteligencia
humana. Por ejemplo, la resolución de cierto tipo de problemas, la capacidad de
discriminar entre distintos objetos o el responder a órdenes verbales. La IA
agrupa un conjunto de técnicas que, mediante circuitos electrónicos y programas
avanzados de computadora, busca imitar procedimientos similares a los procesos
inductivos y deductivos del cerebro humano. Se basa en la investigación de las
redes neuronales humanas y, a partir de ahí, busca copiar electrónicamente el
funcionamiento del cerebro. El avance en la investigación de las redes
neuronales va ganando terreno a una velocidad espectacular. Entre sus
aplicaciones destaca la poderosa computadora Deep Blue, que puede vencer a
cualquier jugador de ajedrez: no sólo tiene gran cantidad de jugadas
programadas, sino que aprende de su adversario, por lo que se va volviendo
capaz de adelantarse a las decisiones de su enemigo y hundir sus estrategias
antes de que prosperen. Esas redes también se han usado en los autos robot, que
pueden circular por las autopistas a una velocidad normal con un excelente
margen de seguridad, y de hecho han cruzado la Unión Americana de costa a costa
sin que el conductor tuviera que tocar el volante o los pedales. Persisten dos
problemitas: Se espera que en poco tiempo, imitando el funcionamiento de
nuestro cerebro, las computadoras ya no tendrán un gran procesador, sino miles
(y más adelante millones) de pequeños procesadores totalmente interconectados
entre sí, lo que permitirá la maravillosa capacidad de aprender a través de
experiencias recogidas por los “sentidos” de la máquina (cámaras de video,
micrófonos, etcétera).
¿Qué
podemos esperar en el futuro?
Se han hecho cuantiosas
predicciones de lo que la aplicación de las técnicas de IA traería en el
futuro; algunas podrían ser realidad en poco tiempo y otras parecen francamente
especulativas. Echemos un vistazo: En el terreno de las computadoras personales,
la velocidad de un procesador será enorme. Serán gobernadas con la voz:
“Actívate”. Quizá ya no sean necesarios los monitores; unos anteojos
inalámbricos de realidad virtual nos mostrarán cómo va quedando nuestro texto.
Los teclados también serán tan obsoletos como ahora lo son las tarjetas con
hoyitos; en vez de teclear, quizá podremos plasmar palabras en la memoria de la
computadora con sólo imaginarlas, gracias a una discreta placa (chip) adherida
a nuestra frente. Una voz agradable nos dirá al oído que hemos cometido un
error de sintaxis y nos proporcionará, si lo deseamos, una lista de posibles
soluciones.
¿Y
la gente?
Al parecer la inteligencia
artificial promete un mundo fantástico, pero ¿realmente lo será? ¿Qué pasará,
por ejemplo, con la enorme cantidad de seres humanos que no tienen acceso a la
educación ni a la tecnología?, ¿qué pasara con las relaciones humanas y con la
economía, con la enorme brecha entre ricos y pobres, entre desarrollo y
subdesarrollo? No sabemos a ciencia cierta cuál será el futuro de la humanidad,
pero sí sabemos que indudablemente cambiarán las relaciones de producción y
quizá de comunicación. Es altamente probable, por ejemplo, que se agrave aún
más el problema del desempleo; que se transformen radicalmente los conceptos de
ocio y tiempo libre; que cambien las relaciones laborales entre patrones y
trabajadores; que haya una revolución aún mayor en cuanto al acceso a la
información y que se agudicen las diferencias entre países hacedores de
tecnología y de aquellos históricamente dependientes. Es casi seguro que la
inteligencia artificial y el desarrollo tecnológico subsecuente estarán al
servicio de una minoría. Si por el contrario, el desarrollo tecnológico y
específicamente la inteligencia artificial se utiliza para lograr que todos en
este planeta logremos un mejor nivel de vida en estricta relación con el medio
ambiente, tal artificio será realmente inteligente.
Conclusión:
Con lo presentado
anteriormente podemos concluir que la inteligencia artificial ha evolucionado
radicalmente gracias a los humanos y sus expectativas de crear un objeto el
cual tenga inteligencia para resolver problemas o que realice actividades
básicas del ser humano pero esto no ha sido posible por falta de recursos ya
que el desarrollo de esta tecnología es demasiado demandante en dinero
inteligencia y tiempo.
La inteligencia artificial
se basa en una nueva ciencia llamada redes neuronales que va avanzando de
manera sorprendente, las cuales se han aplicado en robots que tienen la
capacidad de aprender jugadas de ajedrez y en automóviles que se conducen solos
en un futuro no muy lejano estos inventos serán adaptados a las necesidades
humanas y con el tiempo la producción en masa permitirá que los androides sean
distribuido de forma más accesible a la población.
De este modo si la
tecnología sigue avanzando con esos pasos agigantados los dispositivos que
permiten el procesamiento y almacenamiento de la información irán mejorando y
acoplándose a las necesidades de los humanos haciendo dispositivos
vanguardistas que no necesiten el un instrumento de manipulación física y las instrucciones sean dados por los
usuarios por medio del pensamiento.
En este sentido los seres
humanos se tendrán que adaptar a las nuevas tendencias de la tecnología y
aprender a convivir con las innovaciones como en épocas anteriores por ejemplo la revolución industrial.
Reflexión:
El motivo por el que elegí
el tema de inteligencia artificial fue porque es uno de los llamativos en la
lista, además tiene temas de tecnología
y he investigado por mi cuenta las tendencias tecnológicas las cuales mencionan
la inteligencia artificial de igual manera es un tema con suficiente información
para investigar.
Comencé a redactar la
investigación desde la introducción del
documento ya que me sentí muy familiarizado con el tema pero antes leí todo el
documento y después comencé a estructurar mi información.
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