viernes, 29 de abril de 2016

Introducción:
En el presente documento trataremos temas referentes a la AI (inteligencia artificial) tal como su evolución, los principales factores que motivan al ser humano al desarrollo de esta tecnología, avances que tenemos en la actualidad de igual manera tomaremos temas de controversia por ejemplo: ¿la inteligencia puede ser artificial?, se mostrará la entrevista hecha al  Doctor Ismael Espinosa Espinosa del laboratorio de cibernética de la faculta de ciencias de la UNAM por último se darán a conocer las principales predicciones del futuro de la AI como impacto económico y social que tendrá la inteligencia artificial y si en realidad revolucionara el mundo.

Desarrollo:
En los años cuarenta se pusieron a funcionar las primeras computadoras se les llamó “cerebros electrónicos”, ya que podían hacer sumas. Esto hizo imaginar a muchos: “Mañana las máquinas conversarán con nosotros”. La industria de las computadoras no dejó de evolucionar y, de pronto, aquellos enormes aparatos con grandes cintas de carrete se volvieron pequeños y mucho más fáciles de operar. Un día ya tenían un monitor y un teclado para comunicarnos con sus circuitos. Al día siguiente aparecieron en nuestras casas las computadoras personales y hoy están por todos lados, volviéndose indispensables.

¿A nuestra imagen y semejanza?
La palabra robot, acuñada en 1921 por el escritor checo Karel Capek, ya ha dejado de ser sinónimo de androides metálicos. Los robots serán parte de nuestra vida cotidiana. En el siglo XX el ser humano intenta reproducir el antiguo mito de la creación. Así como, según la Biblia, Dios creó a Adán y a Eva para no estar solo, ahora nosotros quisiéramos crear compañeros a nuestra imagen y semejanza. ¿Pero, de qué tipo? Que nos sean útiles y podamos interactuar con ellos de una forma cercana, casi natural; por eso se desea poner un cerebro artificial dentro de un cuerpo que imite lo mejor  posible al nuestro. El industrial estadounidense Joe Engelberg construyó un prototipo en los años cincuenta, y en la década siguiente vendió su primer robot útil. Pero realmente los robots dejaron de ser ficción en los años ochenta, cuando brazos gigantes que se movían obedeciendo un programa predeterminado, desplazaron a los obreros en las fábricas automotrices de Japón. Y aunque la robótica tiene el objetivo de poner a las máquinas a trabajar en todas las áreas posibles, esto es caro y complicado. En los Estados Unidos han logrado crear un modelo que es capaz de caminar, captar el movimiento de una pelota en el aire y cacharla con su mano mecánica. Sin embargo, para ejecutar un movimiento tan sencillo, el costoso robot (que asemeja más a una maraña de alambres y pistones hidráulicos que a un humano) está conectado a varias computadoras que trabajan a su máxima capacidad intentando coordinar lo que detectan los “ojos” (varias cámaras de video) y el movimiento del brazo y la mano.

¿Puede la inteligencia ser artificial?
La inteligencia artificial (IA) puede definirse como el medio por el cual las computadoras, los robots y otros dispositivos realizan tareas que normalmente requieren de la inteligencia humana. Por ejemplo, la resolución de cierto tipo de problemas, la capacidad de discriminar entre distintos objetos o el responder a órdenes verbales. La IA agrupa un conjunto de técnicas que, mediante circuitos electrónicos y programas avanzados de computadora, busca imitar procedimientos similares a los procesos inductivos y deductivos del cerebro humano. Se basa en la investigación de las redes neuronales humanas y, a partir de ahí, busca copiar electrónicamente el funcionamiento del cerebro. El avance en la investigación de las redes neuronales va ganando terreno a una velocidad espectacular. Entre sus aplicaciones destaca la poderosa computadora Deep Blue, que puede vencer a cualquier jugador de ajedrez: no sólo tiene gran cantidad de jugadas programadas, sino que aprende de su adversario, por lo que se va volviendo capaz de adelantarse a las decisiones de su enemigo y hundir sus estrategias antes de que prosperen. Esas redes también se han usado en los autos robot, que pueden circular por las autopistas a una velocidad normal con un excelente margen de seguridad, y de hecho han cruzado la Unión Americana de costa a costa sin que el conductor tuviera que tocar el volante o los pedales. Persisten dos problemitas: Se espera que en poco tiempo, imitando el funcionamiento de nuestro cerebro, las computadoras ya no tendrán un gran procesador, sino miles (y más adelante millones) de pequeños procesadores totalmente interconectados entre sí, lo que permitirá la maravillosa capacidad de aprender a través de experiencias recogidas por los “sentidos” de la máquina (cámaras de video, micrófonos, etcétera).

¿Qué podemos esperar en el futuro?
Se han hecho cuantiosas predicciones de lo que la aplicación de las técnicas de IA traería en el futuro; algunas podrían ser realidad en poco tiempo y otras parecen francamente especulativas. Echemos un vistazo: En el terreno de las computadoras personales, la velocidad de un procesador será enorme. Serán gobernadas con la voz: “Actívate”. Quizá ya no sean necesarios los monitores; unos anteojos inalámbricos de realidad virtual nos mostrarán cómo va quedando nuestro texto. Los teclados también serán tan obsoletos como ahora lo son las tarjetas con hoyitos; en vez de teclear, quizá podremos plasmar palabras en la memoria de la computadora con sólo imaginarlas, gracias a una discreta placa (chip) adherida a nuestra frente. Una voz agradable nos dirá al oído que hemos cometido un error de sintaxis y nos proporcionará, si lo deseamos, una lista de posibles soluciones.
  
¿Y la gente?
Al parecer la inteligencia artificial promete un mundo fantástico, pero ¿realmente lo será? ¿Qué pasará, por ejemplo, con la enorme cantidad de seres humanos que no tienen acceso a la educación ni a la tecnología?, ¿qué pasara con las relaciones humanas y con la economía, con la enorme brecha entre ricos y pobres, entre desarrollo y subdesarrollo? No sabemos a ciencia cierta cuál será el futuro de la humanidad, pero sí sabemos que indudablemente cambiarán las relaciones de producción y quizá de comunicación. Es altamente probable, por ejemplo, que se agrave aún más el problema del desempleo; que se transformen radicalmente los conceptos de ocio y tiempo libre; que cambien las relaciones laborales entre patrones y trabajadores; que haya una revolución aún mayor en cuanto al acceso a la información y que se agudicen las diferencias entre países hacedores de tecnología y de aquellos históricamente dependientes. Es casi seguro que la inteligencia artificial y el desarrollo tecnológico subsecuente estarán al servicio de una minoría. Si por el contrario, el desarrollo tecnológico y específicamente la inteligencia artificial se utiliza para lograr que todos en este planeta logremos un mejor nivel de vida en estricta relación con el medio ambiente, tal artificio será realmente inteligente.

Conclusión:
Con lo presentado anteriormente podemos concluir que la inteligencia artificial ha evolucionado radicalmente gracias a los humanos y sus expectativas de crear un objeto el cual tenga inteligencia para resolver problemas o que realice actividades básicas del ser humano pero esto no ha sido posible por falta de recursos ya que el desarrollo de esta tecnología es demasiado demandante en dinero inteligencia y tiempo.
La inteligencia artificial se basa en una nueva ciencia llamada redes neuronales que va avanzando de manera sorprendente, las cuales se han aplicado en robots que tienen la capacidad de aprender jugadas de ajedrez y en automóviles que se conducen solos en un futuro no muy lejano estos inventos serán adaptados a las necesidades humanas y con el tiempo la producción en masa permitirá que los androides sean distribuido de forma más accesible a la población.
De este modo si la tecnología sigue avanzando con esos pasos agigantados los dispositivos que permiten el procesamiento y almacenamiento de la información irán mejorando y acoplándose a las necesidades de los humanos haciendo dispositivos vanguardistas que no necesiten el un instrumento de manipulación física  y las instrucciones sean dados por los usuarios por medio del pensamiento.
En este sentido los seres humanos se tendrán que adaptar a las nuevas tendencias de la tecnología y aprender a convivir con las innovaciones como en épocas anteriores  por ejemplo la revolución industrial.

Reflexión:
El motivo por el que elegí el tema de inteligencia artificial fue porque es uno de los llamativos en la lista, además  tiene temas de tecnología y he investigado por mi cuenta las tendencias tecnológicas las cuales mencionan la inteligencia artificial de igual manera es un tema con suficiente información para investigar.

Comencé a redactar la investigación  desde la introducción del documento ya que me sentí muy familiarizado con el tema pero antes leí todo el documento y después comencé a estructurar mi información.

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